domingo, 26 de abril de 2009

Garífuna, prololismo y guitarreo


La culpa no la tuvo la sepia (sin ajo), la oreja a la plancha (jugosa), los berberechos (al vapor) ni los pinchitos barbacoa... la culpa, casi siempre, la tienen las ganas de pasarlo bien, la gente de la que uno se rodea, y por supueto... el alcoholazo!

Con una cervecita negra me dispuse a dar los últimos toques de plancha antes de que Yoly entrara -tarde... ese autobús- diciendo que olía a mar Mediterráneo... nada, Océano Pacífico, que estoy muy tranquila últimamente.

Mi madre y sus cosas, y esa versión del Killing me softly que ni el mismo Pitingo habría hecho más flamenca, mi padre y sus cosas -las de mi madre- y esa cara que se le pone cuando tiene a los polluelos alrededor aunque no sea en su nido. Eso no tiene precio.

Sí debe tenerlo, pero no sé cuánto, ese spray que promete curar las heridas, y un colocón de los buenos... para la próxima someteremos a referendum si tiene reminiscencias a supergén o a Imedio... y a unas malas, se lo pregunto directamente a Lorenzo, el hijo perito del creador de la fórmula del pegamento que tanto me gustaba dejar secar sobre la palma de las manos y levantar las tiras cuidadosamente... ummm...

Algo que de momento tampoco tiene precio -salvo el coste del sms- son esos latigazos sociales con los que nos deleita la más chica un jueves sí y otro también... que ansío como agua de mayo a pesar de que conozca el contenido final del mismo... "tú, putita..." no se salva ni el tato, vamos, ni Juanito cuando le toque... ya buscará ella la forma de meter el "putita" como sea, que como dice Lourdes, es peor que puta. "Yo siempre que veo gente así pienso en sus padres, en lo que pensarán de ella"... jajaja... y al segundo, el monárquico más antimonárquico, repetía lo mismo en las 625 líneas....

Lolo, poseído por el ritmo -rakatanga- y ciertos aires de maestro de ceremonias, afinando esa guitarra que ojiplático perdido dejó al -mi- cumpleañero... la que me espera... Esta misma mañana me he despertado con unos punteos... jajaja... Qué fueeeeeeeeeeeerte!

El orujito también pone lo suyo, no es creais, o si no de qué, ese Roberto lacrimógeno y genial te hubiera parecido anoche tan tremendo con ese peinado a lo Pipi Estrada... es un amor de hombre, lo que no sabe él es que además de santanderino es vasco... jajaja... o "euskomacizo" que diría Azucena... y ella una gitanaza, claro, que por más que vaya de moderna, es de las que te la lían a la primera de cambio. No me quedó claro qué droguería frecuentaban los Salazar... pero me temo que debe ser la misma que frecuentan Los Porras... por ahí por La Morcilla, no? jajaja

Paquito pierde mucho cuando esta emparacetamolao, y tuvo que verse arrastrado por mi Pitinga y su palmero al nido donde se oyen ruidos extraños por la noche... Hay alguien ahi? Yoly, Blai no ha muerto... es ficción!!! Aunque se te revuelva el estómago cada vez que aparece la chica de blanco, y lo que no es el estómago cuando aparece el chico de negro... Vamos, que te quedas más quieta que un pespunte... "no me asustes, ha pasao algo en mi casa"?

Estoy garífuna perdida, como si hubiera pasado la noche en una isla con tomate... será la negra -no la que aliviría a Paquito de sus males menores- sino esa que tiene algún grado más que la Zero y muchos menos que la absenta que algún día probarás y te parecerá caldo de pollo acostumbrada a tus licores made in Porriño.

El jueves empezó anoche... y notición de última hora: el viernes no hay que madrugar, asi que no se salva ni dios del mensajeo!

Os cedo el testigo... o el collar... y seguimos con el garifuneismo de las putitas en acción...



jueves, 16 de abril de 2009

miércoles, 15 de abril de 2009

SMS




Crees que ya no me acuerdo de tí?
Me llega este mensaje al móvil hace un rato desde un número de 4 dígitos enviado desde una web. Consulto en internet la página en cuestión. Se trata de un gestor de mensajería móvil al que alguien que supuestamente me conoce se ha suscrito para enviar sms gratis... y cuya respuesta por la misma vía supone un coste de 1'20 euros. Mi curiosidad es relativa... paso de contestar, si me conoce, ya me mandará un sms desde su móvil al ver que no contesto, si no me conoce... pues la intriga me durará un par de horas...

Pero la frasecita se las trae... es de esas que invitan al ensoñamiento... jajaja... Que alguien se acuerde de una puede ser bueno, si quien te recuerda es para bien... pero si viene a dar por saco, que le den morcilla -qué asco- al que me recuerda, al sms, y a las pajas mentales que traen esos mensajitos pseudoanónimos...

Acuérdate de mí todo lo que quieras.... pero manifiéstate, espíritu del pasado, y échale güevos... no es que me mate la curiosidad... pero entiende que quiera ponerte cara!!!

En fín... cosas de los miércoles, siempre en medio, ni una cosa ni otra, ni contigo ni sin ti... ni... pero qué estoy diciendo?

Aaaarggggggggggggggggg!


martes, 14 de abril de 2009

Aserejé con tomate... menudo bacalao!



Adiós -hasta el año que viene- a las torrijas, a los capirotes, a los empalaos que me dan miedito, a las monas de Pascua -y a las otras- al tiempo loco que de repente te azota y de repente te hace sudar como una papa bajo las brasas. A mí esto de la Semana Santa me hace más fú que fá, pero admito que lo respeto por encima del miedo que me causan las imágenes más típicas de estos días.



Todos los años es igual, quieras o no quieras, a menos que te pierdas en la Polinesia, - y aún así te llegarían a la mente imágenes de la madrugá- te tienes que tragar si o sí, Ben-Hur, La Pasión de Cristo (me chifla esa escena en la que tontea con Maria Magdalena con el jarro del agua), Los Diez Mandamientos, y telediarios llenos de caravanas de españolitos y españolazos que se echan a la carretera como el que va de rebajas a Ikea en busca del megachollo que no existe, y se encuentra con que en la playa llueve, el dolor de pies después de seguir la procesión no mereció la pena, las torrijas engordan y el potaje no es tan apetecible. De lo mejorcito, el bacalo con tomate, aunque me cuentan que venden por ahí fletán salado cual bacalao que a primera vista da el pego, y al primer bocado una hostia en el cielo de la boca... en fín...

Me pierdo con las religiones en general y con el catolicismo en particular... se me va la olla con tanta virgen, (algunas auténticas babydool) y con tanto fervor... No hablo del cachorrito de la Thyssen, claro está, ni de toreritos monos, ni duquesas irreemplazables, sino del de esa gente que ni siquiera tiene su minuto de gloria en la tele y arrastra paso a paso el peso de la penitencia. Hombros de acero para cuerpos de escayola.

Fé que mueve montañas, montañas de pipas ... Viendo el otro día un reportaje sobre las procesiones en Zamora, escuché que habían inventado las "pipeleras", que no son otra cosa que bolsitas de papel para recoger las cáscaras de las pipas... tremendo invento en un país en el que ni siquiera los dueños recogen las cacas de sus perros!

La ventana que es la tele a veces arroja imágenes casi obscenas, como la de ese casi bebé de poco más de un año, al que por ser el cofrade de menor edad le colgarón una cruz del tamaño de una de sus piernas, por dios. Por dios! Eso digo, yo! Es que el niño ha decidido que coloquen la túnica, el crucufijo y ese capirote, que el pobre parecía un polo de drácula!

Se llevan la palma de mi incompresión "los empalaos" de Valverde de la Vera y ese peculiar Via Crucis portando unos troncos de madera con los brazos en cruz y rodeados por una soga en debate constante contra la presión sanguínea!

Esto de la Semana Santa se presta al debate, cierto es, y no quisiera con mi planteamiento levantar ampollas en pensamientos distintos... para ampollas ya tenemos bastantes con las de esos pies que sujetan la fé a golpe de procesiones.

Me gustan las saetas, tienen ese tinte dramático que trasciende más allá de creencias, el quejío que se convierte en clamor, el llanto hecho poesía, la muerte como causa última en ese camino desconocido hacia la gloria. Pero no soporto el gesto ampuloso y extenuante de esos pasos que representan la imagen de Cristo. La exhibición del sufrimiento, aunque tenga tintes esotéricos o religiosos, me resulta tan pornográfica como esa costumbre tan ibérica de filmar en las bodas mientras se chupan hasta el seso imposible las cabezas de unas gambas de Huelva.

Me ocurre en estas fechas que me vienen a la cabeza por relación con el tema, nombres de personas a las que casi sin querer busco identidad por mor del argot procesionario... Asunción, Gloria, Ascensión, Piedad, Caridad, Fé, Esperanza y llegado este punto se me instala el nombre de Pasión (Vega) y esa canción, Lunares... y me imagino que la saeta adquiere tono vital y Maria Magdalena le canta con esa voz malagueña que tanto me emociona a Jesús el Nazareno "quítame el fuego del alma.. deja que me salgan sin permiso tus lunares por mi boca... " y en esa ida de pelota que crece por momentos, el Jesús representado de mil maneras tortuosas adquiere movimiento levemente hasta incorporarse, en busca de un amor más particular que el amor al prójimo, y se lia la de Dios es Cristo. Nunca peor dicho, seguro. Yo es que me monto unas películas terribles, me gustan las pelis de final felliz, claro está, y lo que no me mola nada es que ese hombre tuviera la vida que dicen que tuvo... a mí me mola más pues eso, una historia de amor en toda regla, amor del que conocemos los mortales, por supuesto.

Cada cual lo vive a su manera, la mía, dicho sea de paso, es como la cuento... eliminaría de un plumazo el sufrimiento, la lanza, las manos clavadas, y resucitaría al bueno de la película, ese al que pintan tan atractivo, y al que se le conoce como el primer hippy de la historia.

Más de uno se llevaría las manos la cabeza... yo llevaría mis manos a la suya y le cambiaría la corona de espinas por una bandana. Con todos mis respetos. Y me quedaría esperando la reacción de los que pagan 200 euros por ver una procesión desde su silla de madera en la calle Larios, o de los que ruegan a dios -por nosotros pecadores- con el mazo a cuestas, el fariseismo en estado puro, la doble moral, ... y hablando de doble moral, me toca las narices -y vuelvo al tema del potaje- la costumbre cristiana de no comer carne (pecado) por la vigilia acostumbrada sopena que se obtuviera el privilegio previo pago de que el Papa alzara la mano a fin de que la bula proporcionara el derecho de libre de pecado... Libre de pecado? Es que es para tirarle la primera piedra!

Madre mía... lo que ha hecho la Iglesia a lo largo de los años en contra de su propio dogma! En fín, que me caliento y no paro...




miércoles, 1 de abril de 2009

Yo no me lo trago, y tu?


No se trata por obvio que parezca de una pregunta de curiosidad sexual, ni mucho menos, ya me libraría yo mucho de andar contando intimidades de ese calibre en esta ventana por la que nunca sabe una quién pueda pasar, vamos, y ni siquiera aún sabiéndolo, que esas cosas son muy mias, y muy suyas y muy de nadie más. O menos.

Esa pregunta define una actitud que me persigue continuamente, que no es otra que la de desconfiar casi sistemáticamente de todo cuanto me dicen. Supongo que viene motivada por varias causas, a saber, aunque esencialmente no creo que sea otra cosa que la respuesta que mi cerebro genera ante situaciones que son del todo inverosímiles, y gente que ha intentado colármela alguna vez. He pasado del "todo el mundo es bueno hasta que se demuestre lo contrario" al "no me fío ni de mi sombra" en tiempo récord. Y no me gusta nada, la verdad, ni un extremo ni otro.

El primero porque es como vivir en los mundos de Yupi, y ya tengo años como para que Yupi quede muy lejos, y el otro porque hace que me sienta mal -o no del todo bien- muchas veces, aunque en la mayoría de las ocasiones mis sospechas acaben por dar en lo cierto, vamos, en lo que no lo es, yo me entiendo.

Se me ocurre un ejemplo práctico muy reciente. Tanto, que se me había sugerido como próxima entrada de mi blog esta misma tarde y me viene a güevo para esta misma, con lo que además mato dos pájaros de un tiro.

Fulana conoce a Mengano. Mengano es ... simpático, agradable, trabajador, cariñoso, fogoso, gentil, romántico, maravilloso, divertido, inteligente, bueno, generoso, ingenioso, dulce, ocurrente, organizado... y además pollón! Yo no me lo trago, y tú?

Conozco un caso parecido, pero no es trigo limpio, vamos, no es que no sea trigo trigo... sino que es... vamos, que "pollón- busca- pollón", y si leyera esto, (que no lo lee, pero le llega), diría algo así como "qué mala es la envidia"! Que es la frasecita típica de no-tengo-argumentos para rebatir tu (mi) teoría del miembro. De esa hablaré otro día.

Mi madre utiliza mucho una frase -bueno, mi madre utiliza muchas frases que cualquier día merecerán no un entrada ni un blog sino un manual completo- decía que mi madre, a propósito de esto de los hombres, y las bellezas y demás atributos, suele decir que el más guapo tiene algo feo, y el más feo tiene algo bonito. Y para según qué casos imposibles, recurre a una frase que era de su padre -mi abuelo- que decía que cuando alguien era horrorosamente feo, no es que realmente lo fuera, sino que estaba enfermo.

Partiendo de la base de que considero que la belleza es objetiva -otra cosa es el gusto- a todas luces sabríamos distinguir de manera atemporal lo que es bello de lo que no lo es.

Ya he comentado otras veces por aquí, que el concepto clásico de belleza, tiene relación con la armonía y la asimetría en los rasgos, de modo, que por más que a mí me tronche de la risa y me caiga cojonudo Kike Sanfrancisco, no sería un ejemplo de belleza, o Rossy de Palma, a la que pones una cuartilla, o un folio dividiendo la cara longitudinalmente, y no hay manera de cuadrarla asi las juntes luego con Loctite.

Javier Bardem, pues tres cuartos de lo mismo, y me encanta!!! Luego están los no guapos que se sacan partido, que esos somos la mayoría. Te levantas por la mañana, te miras al espejo y sólo en ese momento somos capaces de agradecer lo que la cosmética hace por una cara. No hablo de cirugías, yo me valgo y me sobro para mi gusto con un buen fondo de maquillaje, mis perlas arábigas -sí, se llaman así, qué pasa- un buen perfilador y un pintalabios. Lo de los ojos para mí es más extraordinario, quiero decir que con mucho tiempo, muchas ganas, y algo de inspiración me pinto la raya y me enrimelo, pero vamos, que sin ellos ya me veo suficiente, a veces hasta mona.

Luego está el feo interante, cuyo interés digo yo que debe radicar en buscar lo que tiene de bonito, y de esos ejemplos conozco algunos, que se convierten como por arte de magia en menos feos y más interantes a medida que se les conoce. No te ha pasado alguna vez, que alguien a quien veías terriblemente feo, a medida que le has ido conociendo le has visto hasta guapo? Pues eso.

Y luego están en el altar de los dioses, los asquerosamente bellos. Hay gente de una belleza tan absolutamente turbadora que dan hasta algo de mal rollo. A estas alturas, Javi repetiría lo de "qué mala es la envidia", pero es así. Además cuánto más bello o bella sea quien tienes al lado más recurrente te vuelves, aunque solo sea por la manera de querer encontrar algún defecto que le haga caer del Olimpo. Pero qué son unos juanetes en un cuerpo como el de Naomi Campbell? Acaso Rock Hudson dejó de parecerme el prototipo de macho sexual cuando supe que le molaba el trenecito?

Me voy desviando de la cuestión inicialmente planteada de tanto bellezón como desfila por mi mente en este momento poblando el monitor de bocas carnosas, miradas profundas, culos apretados, cuellos erguidos, musculaturas bronceadas, manos grandes, uñas transparentes, hombros rectos... seguro que la mitad de ellos presumen de más de una cuarta o un cuarto de lomo embuchao... Y yo no me lo trago, decididamente y salvo raras excepciones, el pollón es atributo de los feos!

Pregunta, pregunta...


martes, 31 de marzo de 2009

Boleros

Aglutina la palabra bolero tantas acepciones que me vuelve loca, me encanta, me fascina. Esa ambigua pluralidad me hechiza, hasta el punto de querer dedicarle hoy aquí un espacio.


Me gusta el bolero cuando se convierte en prenda, en abrazo de lana para los hombros y poco más, que no es que el bolero cubra mucho, pero es coqueto, apacible y postmoderno.


Luego estaría el bolero vulgarmente conocido como trolero, de contar bolas, claro, bolas de nieve que se hacen enormes... y que a la mínima se convierten en hielo sucio, agua podrida. El bolero no es el que cuenta mentirijillas por guasa, el bolero, es que se cree sus propias bolas, tanto es así, que el bolero puede ser víctima del propio derrumbamiento de su bola de hielo... y de cuanto pille por el camino, pero claro, hay que saber distinguirlo, porque los hay muy profesionales, y tan expertos en estas lides que hacen que su propia vida sea una bola gigantesca. Y sucia.

También está el bolero canción, que guarda mucha relación con el bolero anterior, no hay más que echar un vistazo a uno de esos famosos temas que Los Panchos han paseado por el mundo mundial.

Hace algunos años me presentaron a Rafael Basurto, que dicho sea de paso, me pareció algo "bolerillo"; esa sonrisa permanente, esa palabra amable, ese abrazo caluroso... umm... yo pensé, este hombre no tiene nunca jaquecas? le cae bien todo el mundo? no le apretará el nudo de la corbata? Pero he de admitir que muchas de sus canciones me encantan. Lo que pasa es que esas canciones hay que escucharlas en el momento justo. Uno de los boleros más famosos es el de "Si tú me dices ven"... del que paso a reproducir por partes letra íntegra para analizarla...

"Si tu me dices ven,
lo dejo todo
Si tu me dices ven,
será todo para ti
Mis momentos más ocultos serán tuyos también
Mis secretos que son pocos también te los daré
Si tu me dices ven,
todo cambiará
Si tu me dices ven,
habra felicidad
Si tu me dices ven,
Si tu me dices ven".

Primera conclusión:
si alguien te dice algo parecido, sal corriendo a la voz de ya y antes de que te cante la segunda parte. No hay nadie en el mundo, NADIE, que sea capaz de hacer algo así. Estas cosas, ya ni siquiera pasan en las películas, ni siquiera en Slumdog Millonaire... donde la chica se va con él dejándolo todo... pero porque acaba de ganar el concurso, que si no... me gustaría a mí ver como sale corriendo la chavala!

Segunda conclusión:
Cuando alguien te dice "mis momentos más ocultos y mis secretos que son pocos, también te los daré"... se está delatando como bolero mayor! Vamos a ver, o me los cuentas, o te los quedas, pero no empieces con las insinuaciones, porque a mi esa frasecita me huele a arroz pegao! Y eso de los momentos ocultos... qué miedo... yo ya te digo que habría puesto pies en polvorosa antes de que hubiera cambiado de estrofa.

Avancemos...


"No detengas el momento con las indecisiones

Para unir alma con alma
corasón con corasón
Reir contigo ante cualquier dolor
Llorar contigo
llorar contigo
Sera mi salvación"

A mi ya esta estrofa me da miedo.
Si a mí me dicen de reir ante cualquier dolor, lo primero que pienso es que este capullo ni tiene escrúpulos ni tiene sentimientos, y además es un mal nacido, que no aprendió que no hay que reirse de las desgracias -ni propias ni ajenas- y que lo más probable es que si lo haces, te pase como el que escupe al cielo y le cae el gapo en el ojo. Que se joda por bribón!

Y sigue;
"pero si tu me dices ven,
lo dejo todo
que no se te haga tarde
y te quedes en la calle
perdida sin rumbo,
y en el lodo"

Qué manipulador el tío y que ganas de acojonar, no lo pone nada fácil, la verdad, viene a decir algo así, o te vienes conmigo o te hundes en la mierda! Pero qué clase de hombre es ese? Pues un bolero!

Y termina:
"Si tu me dices ven, lo dejo todo"

Qué cansino madre mía. O qué listo. Porque a fuerza de repetir las cosas a veces uno puede acabar creyéndolas, y yo creo que es más estrategia que otra cosa... no sé.

Visto lo visto, si me tengo que quedar con un bolero, me quedo con el de Ravel, aunque yo flipo con Los Panchos.

http://www.youtube.com/watch?v=3-4J5j74VPw

domingo, 29 de marzo de 2009

Lo siento, pero no

Ya ves, apenas han pasado dos meses desde que nos conocimos y no te soporto. Ni siquiera te abri las puertas y ya te habías instalado. Lo siento pero no, no puedes quedarte, no quiero que te quedes.

Sólo saber de tu existencia me perturba, así que te me vas ya. Recoge tus bártulos, TODOS, y sal por donde has entrado. Nadie te dijo que vinieras, y mucho menos para quedarte una temporada, esos trucos ya me los conozco... y las temporadas se convierten en una vida entera con un huésped muy mal avenido.

Pienso ignorarte desde este momento, dicen que el mejor desprecio es no hacer aprecio, y no cuentes, desde luego, con vaya a hacerte aprecio alguno. Eres mala, endiabladamente malvada, te acercaste sigilosa, casi sin hacerte notar al principio... lo tenías todo planeado, verdad?

Sabes? Ya te conocía de oídas, y aún así... confié y me confié demasiado, y cuando más relajada estaba te acercaste de puntillas, como el que no quiere la cosa, y yo sin darme cuenta de que traías contigo el equipaje...

Va a ir todo a la puta calle, que lo sepas. Y tú la primera.

sábado, 28 de marzo de 2009

Caro Mío


Acto 1

Quizás ni siquiera algún día habría soñado con aquel hombre, todo cuánto en el parecía evidentemente igual resultaba disinto; la piel dorada y a la vez transparente, la profundidad de aquellos ojos en los que apenas atinaba a hallar respuesta a sus más íntimos anhelos, aquella forma de moverse, procelosa y al tiempo indefectiblemente apacible. Se amaron cada cual como supo, es difícil que la intensidad no resulte diferente aún formando parte de ecuaciones similares, cuestión de naturaleza pensó Ignacio.

No quiso darle más importancia a nada que aún la tuviera, ni siquiera cuando supo que el gran amor de Pep era su hijo, ni siquiera cuando entendió que la isla acabaría por convertir el paraíso en un espacio insuficiente, ni siquiera cuando atisbó la posibilidad de que algún día podría despertar del sueño para enocntrarse con la realidad de sí mismo.

El Mediterráneo y la sal, la ubicuidad casi perfecta, el amor inmenso, los amaneceres húmedos, el sexo insaciable, y apenas una llamada de teléfono sirvió para derrumbar aquel orden.

"No tengas miedo, todo esto sucedera, él un dia volverá, te lo prometo. Yo con fé espero"


Acto 2

Conservó el océano que terminó por depositar en la orilla los momentos inolvidables, la postal perfecta, y el cambio trajo amantes urbanos y sibaritas tan necesarios como caducos. Se asomó el verano más árido que jamás hubiera conocido, nada que ver con aquel otro de Marsé en sus "últimas tardes con Teresa".

Siempre había deseado ir al Líceo a ver Madama Butterfly, no otra ópera, no otro escenario, tarea difícil de conseguir con las cuentas en rojo y el alma casi seca, como ese aquel verano que no había hecho más que empezar. Y quiso la casualidad, o el destino, o ambos de la mano, que llegara antes un nuevo amor que aquella ansiada experiencia. Se bastó mientras tanto con un cd que escuchaba al pasear por la Rambla, al llegar a casa.. quién sabe si buscando algún mensaje, alguna fórmula para salvarse del delito del olvido de una promesa de aquel amor brutal.

- Qué demonios haces escuchando eso a todas horas?
- Me gustaría ir al Liceo, quiero ver Madamma Butterfly
- No has ido al Liceo porque entrarás la primera vez sólo con la persona que ames

Carles podría haber hecho realidad ese sueño aún siendo marido de una catalana aburguesada y padre de familia. Su estatus se lo hubiera permitido, quizás no su conciencia, la doble moral, el concilio imposible entre la realidad y el deseo.

Cumplía el prototipo de señor influyente, padre de familia, felizmente casado. Y también el de amante homosexual furtivo, clandestino. Quizás por ello la relación empezó a deteriorarse antes de que hubiera habido tiempo para que creciera. Se aproximaba el mes de Julio.

Acto 3

Ignacio intentana nuevamente reconstruirse, recomponerse, del huracán que supone una relación como la que mantuvo con Carles. Nuevamente se dio una extraordinaria coincidencia. A través de un amigo le llegaron tres entradas en platea y una explicación breve y concisa:
"acéptalas como regalo, quiero que vayas, que lleves a Susana, y a Mireia"

Apenas unos días antes de la representación, Ignacio se cruzó caminado por el Paseo de Gracia con Carles, ninguno se atrevió a mirar a los ojos del otro, un instante fugaz, ni siquiera se saludaron.
...
No consiguió arrastrar el agua de la ducha una incansable sucesión de momentos irrepetibles, Carles, Pep.. y la soledad más insoportable ante la desnudez más insoportable, pareciera que el vaho sobre el espejo al salir de la ducha quisiera mostrarle la opacidad del alma en ese momento, abrumada, bloqueada, de tantos y tantos recuerdos que habían quedado en eso, en apenas una nebulosa.

El traje perfectamende dispuesto sobre la cama, los zapatos suficientemente brillantes... la ganas de abandonar el sueño de Madamma mezcladas con la excitación de poder alcanzarlo. El taxi esperaba en la puerta con sus dos acompañantes.


A las 20'00, cuando todos los asientos estaban tomados, apareció Carles del brazo de su señora, se sentó cuatro butacas por delante de la de Ignacio. Perfectamente alineados, y sin embargo más distanciados y unidos que nunca.

"No has ido al Liceo porque entrarás la primera vez solo con la persona que ames"



http://www.youtube.com/watch?v=E387c5RAhK4



miércoles, 25 de marzo de 2009

Reencuentros (en la tercera fase)

Decididamente la red de redes no da tregua, ni descansa, ni opone resistecia alguna a la intimidad, todo lo contrario, tanto es así, que después de varios años de pistas perdidas e incomunicaciones de mutuo acuerdo, un buen día, la curiosidad te mata, te impulsa a escribir su nombre ... et voilá!

El tiempo lo cura todo, especialmente cuando lo único que ha habido son roces sin importancia, que con algo de distancia quedan en anécdota.

Ayer de pura casualidad, intentando hacerme en el mecanismo de una de las redes sociales más conocidas, topé al primer intento con mi objetivo. Jamás habría pensado que fuera tan fácil. Claro que una vez cumplido mi primer objetivo me puse a burcar como una loca (loca?)... y se me mezclaban en la cabeza los nombres de unos con los apellidos de otros, menudo escándalo, hasta que con algo màs de calma y algunas horas de por medio, retomé y en el intento he vuelto a tener suerte. En mi repesca en la red de redes he conseguido un buen logro: 3 de 3.

Del primero, Nacho, "amapola" como tú mismo me dijiste una vez que por poco me matas de la risa, conservo muchos recuerdos, algunos muy buenos, otros no tanto, y aquellos que no quise conservar los mandé a paseo hace mucho tiempo, pero me dio mucha alegría reencontrarte, leerte, verte...

De Gorka... pienso ¿Se acordará de mi? De las trastadas que le hacíamos a Puri? de las noches Cruzando el Mississippi mientras César ("pascualín") chiriviteaba alrededor de sus apuntes? César es mi próximo objetivo, a ver si tengo la misma suerte. Gorka, si vieras ese video del "niño de los peines" tocando la guitarra en el piso de San Juan, te morirías de la risa!

De Gary... bueno, no sé, es el hueso más duro de roer, tiene por costumbre este hombre no hacer mucho esfuerzo por entender a los demás, pero también pienso que si se fue sin que le echaran volverá sin que le llamen. Y yo espero que vuelva.

Es como jugar a detectives, seguir una pista que te lleve a otra y así hasta encontrar lo que andas buscando, que a veces es sólo una foto, y a veces, es algo más.

Hoy estoy contenta -a pesar de mis pesares- y como colofón a mi búsqueda pacífica, hasta encontré algo que no andaba buscando... aunque con los tiempos que corren... nunca se sabe si hasta algún día tendremos que echar mano de ese pequeño descubrimiento para cantarle las cuatro verdades del barquero al mamporrero, verdad querida perrilla?

lunes, 23 de marzo de 2009

domingo, 22 de marzo de 2009

Chiquitina





Empiezo a estar harta de tanta repostería inacabada. Pero muy harta. De llamaditas a escondidas, de temores infundados, de aclaraciones innecesarias, de "esto no es lo que parece".

A mí como si te da por despelotarte y cruzar la pasarela a lo Priscilla, es que me la trae floja.
Lo que no sé es a santo de qué tienes que andar dándole vueltas a lo que nosotras pensemos o dejemos de pensar. Agotas la paciencia de cualquiera, si hay algo por encima de cansina, eso eres tú y tu afán de maquillar, de mostrarte escandalizada con cualquier cosa a pesar de que tú hagas lo mismo, de aparentar ser esa compañera-amiga adorable, socorrida, que se preocupa por todo y por todos y a las espaldas, sacas el navajón y como poseída por el espíritu de Steven Seagal sucumbes a la cruel carnicería que suponen tus cuchilladas nocturas por la espalda.

No tengo ningún derecho a juzgar, pero opinar, opino lo que me da la gana, lo que pasa es que yo suelo hacerlo en el momento y con quien corresponde, no voy llamando por ahí para advertir a los demás de lo que supongo debe ser mala conciencia tuya.
Así que, chiquitina, no me vengas luego con cuentos, que todos somos buena gente hasta que dejamos de serlo, y tú, y me jode, hace tiempo que has dejado de serlo, porque deja mucho que desear esa actitud tuya a la que calificando de hipócrita me quedo corta.
No está el horno para bollos... ni para nada, a mí la repostería, el pescaíto frito y las almejas me encantan... en su plato, y en los platos de los demás me son totalmente indiferentes, por mí como si te lo montas con un kanguro, que te enteres, pero ni victimismos ni exaltaciones del bollerío, que yo no voy ni publicando ni haciendo lo imposible por ocultar que me encanta un chuletón. Me entiendes, verdad?
Si es que lo que tienes son ganas de buscarte preocupaciones, empieza por encontrar la manera de disculparte de la cantidad de mentiras que vas diciendo, del daño que haces con esa autoridad mínima que magnificas de manera tirana y superlativa, de cómo echas en cara los favores que nadie te pide... y déjate de darle la vuelta a la tortilla, por dios!
Realmente crees que nos importa con quién te acuestes o te levantes?

miércoles, 18 de marzo de 2009

De soja, mirinda y colacao..

No es por rescatar etiquetas del pasado, pero qué alegría me llevé hace una semana, más o menos, cuando me dijo mi hermana que habían vuelto a comercializar la Mirinda. Claro, yo no me lo podría creer hasta que no lo viera, y se presentó la muy chula con unas botellas de 2 litros y por pocas me da un esperrencle cuando vi su etiqueta tan mona ella, con la palabra mágica Mirinda. Yo habría añadido el slogan de "sabor a tope" por cursi que pareciera, pero así completo, con nombre y apellidos, es como yo la recordaba. Y no en botellas de plástico, sino en botellines de cristal con chapa.

Nunca me ha gustado la Schweppes o como coño se escriba esa marca que hace refrescos para gente con malas pulgas, porque hay que ver qué acidez, que tensión y qué cara de mala hostia se te pone cuando le das un trago a una "sué de limón" como dicen en mi pueblo.

Admito que soy algo asquerosita, hasta el punto de que si no hay Fanta no pido nada, pero ahora con la Mirinda se me abren las puertas, vaya que sí se abren. Me pasa lo mismo con la Coca-Cola, en casa somos más de Pepsi, y esas cosas marcan. Yo noto ciertas miraditas cuando viene alguien y en vez de una saco otra... aunque según quien venga, tengo siempre de las dos, con cafeína, sin cafeína, light, zero, y hasta con cianuro si hace falta, aunque esa la saco poco, la verdad.

Para Yoly Zero, para Lourdes Light, para Jose normal, para Azu sin cafeína, ... coño... que es que voy al súper y en vez de llevar la lista de la compra, tengo que llevar la agenda para saber quien va a venir a casa en los próximos dias!! Y a mí, que la que me mola es la Pepsi Boom, nunca hay! Argggggggg!

Pasa lo mismo con el cacao. Es como si hubiera dos bandos claramente definidos, los del Colacao y los del Nesquick. Yo me confieso colacaísta, y además, lo que los otros critican de mi cacao es lo que más me mola: esos grumillos que se quedan arriba -y abajo- que me encanta repescar con la cuchara cuando empiezo y termino una taza de leche con. Los del Nesquick normalmente son unos vagos, gente sin paciencia a la que le gusta que le den todo hecho, y no tener que molestarse ni en dar vueltas con la cuchara ni en repescar grumillos... hasta el punto que son capaces de no echarse nada y coger el cartón de la nevera y gluglugú por no ensuciar el vaso y por no sacar la cuchara del cajón!

Lo de los zumos de la nueva generación, como que no. A mi el zumo de piña de toda la vida, o uno que he descubierto de piña con coco, pero las mariconadas esas de leche en el zumo me dan asquillo, como cuando veo que alguien se toma un café con una tostada y pincho de tortilla. Soy incapaz de procesar ecuaciones de ese calibre.

El zumo de tomate, pues sí, con un poco de sal, pimienta, limón... pero también tiene detractores, lo noto, porque a veces es imposible que en veranito te lo sirvan en una terraza... y cuando se acaba el verano, y ya no te apetece, el camarero te trae uno, como para hacer la gracia...y se lo tiene que llevar como lo trajo porque con el fresquete de semptiembre ya no entra igual, y casi prefiero una sué...

Me pasa lo mismo con la cerveza. A veces me da un ascazo tremendo... y otras veces no se me ocurre mejor trago que ese, todo depende del sitio y de la temperatura. Invierno no, verano sí. Madrid a veces, pueblo casi siempre...

A propósito de bebidas, estos dias de atrás, a la pregunta "qué queréis tomar", dos cordobeses muy apañaos casi al unísono contestaron "Legendario"... Ahí viérais mi cara de gilipollas pensando que lo que querían trincarse era un coñac, hasta que tuvieron que convencerme de que es un ron. Yo de rones no salgo del Cacique, pero creo que conocía todos menos ese... hasta que ayer, al salir del dentista, pasamos por una licorería... y como el que busca descubrir un secreto... descubrimos una pila de botella enfiladas con la dichosa etiqueta. Qué fueeeeeeeeeerte!

Resumiendo diré que estoy como niña que estrena zapatos con mi Mirinda, que antaño moría por las Trinas de piña colada y hoy casi prefiero ese zumo de piña y coco del Dia, que los zumos con leche son el carajillo de los guays, deportistas y modernos, y que yo, como no soy ni guay ni deportista ni moderna me quedo con la Pepsi, el Cacique, el zumo de tomate, la horchata de almendra y un legendario de esos si hace falta... pero la soja ni en los rollitos de primavera! las isoflavonas esas no van conmigo.

Ah, ni la tónica... aún no he aprendido a amarla... pero todo se andará!

domingo, 15 de marzo de 2009

BESOS




"Los besos son mentosos", decía mi abuela, y nunca supe muy bien el significado de esa frase. Algo bueno no, desde luego, porque había cierto retintín en la frasecita que daba lugar a que siempre pensara que después del beso habría bronca.

Por eso, a veces, los mejores besos son los que se no se dan, los que se guardan para luego, aunque ese luego no llegue nunca, o tarde tanto en llegar que el beso pierda fuelle. Tienen los besos un segundo antes de ser dados, un mensaje, casi siempre. Un beso puede ser un simple trámite, dos besos, a veces equivalen a un "mejor no te digo nada". A mí esos besos no son los que más me gustan desde luego, porque son lo más parecido a ir de "perdonavidas", cuando ni hay nada que perdonar, ni tres cojones me importa lo que haga cada cual con su vida.

Luego está el beso "sé lo que hiciste", y ese beso me pone, la verdad, porque mientras me dispongo a darlo, me recorre el gustillo del miedo absurdo de quien lo recibe, de manera incomprensible, claro, pero es que hay tantas cosas que no comprendo que no tengo tiempo ni ganas de intentar buscarles explicación.

A mí me gustan los besos de amor, muy distintos de esos que convierten las lenguas en pegatinas, y mucho más distintos aún de esos que empiezan con un cosquilleo en la mano y acaban con todo -que es nada- en cuando en el camino se cruzan los cables del que besa o una pechuga más apatecible.

Luego está el beso irreverente, que es un "te beso porque no me queda otra", ese beso lo evito siempre que puedo, a menos que me sienta arrastrada hacia una mejilla sonrosada y me suponga mayor esfuerzo evitarlo que plantar los morros sobre el moflete como cuando me paso un trozo de papel higiénico después de pintarme los labios para eliminar restos de pintura y fijar el carmín.

El que es un clásico también es el beso de Judas, pero como a éste le tengo fichao no dejo que me bese, es más, ni siquiera me acerco vaya a ser que le de un "remember" y entonces si que se arma la "marimorena" (o la "marirubia).

Otros besos hay que necesitan GPS porque hasta que encuentran destinatario se pierden por el camino, pasa mucho esto últimamente, no sé por qué la verdad... aunque al final, todo llega, con o sin Tomtom.

Están los besos bonitos, los del cariño suficiente, los que se convierten en preámbulo de otros besos aún más sinceros y recofortantes y que nacen de la promesa cumplida de un abrazo afable y cálido.

Hay un beso que no cambiaría por nada del mundo, es el beso del que espera, del que ama, del que cuida, del que se deja le piel en el intento por hacerme llegar todo lo que puede significar un leve roce de labios, a veces no tan leve.

Da para mucho el tema de los besos, y me dejo más de uno en el tintero... pero todo a su tiempo....



martes, 3 de marzo de 2009

Plano 1000

El día a día se presenta en cesante movimiento, convirtiendo las prioridades en absolutamente circunstanciales, de modo que aquello que en un momento determinado nos parece prioritario en cuestión de segundos pasa a ser superfluo y desciende en el escalafón de prioridades de manera estrepitosa hasta convertirse en anécdota.

Se sustenta mi pirámide personal sobre una base repleta de situaciones que ocupan un plano mil. Hay llamadas mucho más importantes ahora que otras que lo son tanto en otros momentos, y sí, del uno al mil a veces hay apenas un paso. Sueño con que se invierta la pirámide, que vuelvan a ser importantes mis tonterías y que se convierta en tontería lo que ahora me parece tan importante. Yo me entiendo.

domingo, 22 de febrero de 2009

Confesiones de un soltero de 35 años

Te dije que lo haría aunque solo fuera por los ratos que me haces pasar de ciento a viento. No dejas de soprenderme, buscador de sueños, solitario, single aunque no te guste el préstamo lingüístico.

Por más que intentes convencerme no te veo yo haciendo zapping de teletienda en teletienda buscando ese aparatejo para asar sin grasa, donde no veo yo la novedad pues para asar sin grasa no hay más ciencia que no poner aceite o manteca.
Eso de asar sin grasa se me antoja tan aséptico como el sexo sin amor. Se acaba el "asado", se enchufa la pirólisis, y si te he visto no me acuerdo. Ni rastro de grasa ni de nada, claro.

De tu colección de artilugios de teletienda te noto cierta fascinación por la maquinita esa que te da corrientes por el cuerpo, o descargas, o sacudidas eléctricas, que digo yo que debe ser lo más parecido a una tortura tencnológica eso de pagar contrareembolso un buen puñado de euros por un aparato que te maltrata de manera despiadada, pero es lo que tiene eso de tener el sofá para uno mismo, que no tienes que consultar con nadie si meter o no un trasto más en casa. Por no hablar de la discutible utilidad del aparatito en cuestión.

Me hablabas de la inutilidad de la baba de caracol, y fíjate que ahí discrepo contigo. Estaría de acuerdo en que el nombre del producto no resulta nada atractivo, pero sí deben de serlo las propiedades de dicha cremita a tenor de cómo se le han ido atenuando grietas a las manos de mi contrario a base de la pócima hecha con las babas del cornudo hermafrodita.

Nos une más el tema del colchón, quiero decir, que estamos de acuerdo en que no hay comparación entre el viscolatex natura, y esos otros que se hinchan con bomba como el que infla la rueda de una bici. Yo tuve uno de esos, y he de amitir que cumplió con creces la espectativa de amortiguar los latigazos de las fiebres más altas, pero acabó convertido en algo parecido a una medusa gigante tendida al sol cuando aún nos hubiera hecho falta seguir disfrutando de su tacto ondulante durante algún tiempo más.

Quorum respecto al tema de los cuchillos, a pesar de que nunca he comprado uno en la teletienda, más que nada porque dada mi torpeza manual -para algunos menesteres- tengo la sensación de que se me enredarían entre los dedos tomando viva propia hasta la cuchillada cruel y sanguinaria. Qué miedo. Yo me apaño a las mil maravillas con mis cuchillos de Ikea, y alguno de Mariscal y otros con menos nombre y sin embargo más dientes que un cocodrilo.

Adorable soltero mío, no hemos hablado sin embargo, de cacerolas y sartenes, quizás por esa destreza tuya de cocinar filetes y pescado en esa plancha que lo mismo sirve para hacerte unas tostadas que para dorar un rodaballo, sin grasa, claro.

Reniegas de la Thermomix, y me temo que por mucho que pongas de excusa el precio, la causa de tu rechazo no es otra que la de cogerle el gustillo a la "cocinera" y no encontrar motivo para que otra menos eléctrica y a ser posible con delantal, te prepare unos buenos pucheros, albóndigas caseras y tortilla de patatas con cebolla.

Nos han quedado en el tintero de la venta televisada el rallador de frutas y verduras, los envasadores al vacío, el enchufe exterminador de ratones y cucarachas, la tabla de abdominales, el quitapelos a pilas, el elevador de tetas, las fajas reductoras y tantos objetos de utilidad caduca.

No veo más utilidad en cada uno de ellos que la de matar el gusano de la soledad más desesperante a golpe de 4B. Supongo que es menos probable que en un casa con churumbeles, hipotecas, lavadoras, lentejas que se pegan y demás rutinas, que el espectáculo friki de todos esos anuncios haga mella.

No formas parte del perfil, pero ya ves, querido, nunca dejas de sorprenderme. Ni siquera cuando intentas convencerme de que tras un traje impecable se esconde la camisa imposible del soltero de 35 (años) que pone la colada a regañadientes, y tal cual la quita de la cuerda, cuelga las camisas, enrolla los calcetines e intenta que los calzoncillos se plieguen de manera asimétrica sin pasar por la plancha. No se te vaya a ocurrir confundir las rodajas de calabacín con las mangas de una camisa cuando enchufes tu Tefal, no la de vapor, sino esa otra en la que tuestas tus rebanadas de pan con colcha de queso. Es broma, claro.

Dejamos para otro día la tristeza, el existencialismo, la oscuridad y esa sensación de apatía que con la edad se apodera de uno, -especialmente los domingos de invierno- a pesar de las palomitas. Cuando la manta del sofá se estira demasiado y el propio sofá se vuelve inmenso hasta parecer que de un momento a otro ta va a engullir. Dejamos la sencillez, la bondad, el humor hilarante, esa vis canalla de la que dices no ser consciente y que te hace parecer aún más canalla si cabe...

Algo ha llovido desde aquella primera vez que nos vimos, llevabas una camista que era toda una declaración de principios, decía algo así, "lo mismo plancho un huevo que te frío una camisa"...

Pues eso


A propósito de Cibeles Madrid Fashion Week


Azul tinta, verde aguamarina, albero y maquillaje son algo más que colores. Del mismo modo que popelín, crêpe de seda, raso duquesa, o lana fría son algo más que tejidos. Me trae Nova directamente a casa los desfiles de Alma Aguilar, Alvarado, Agatha Ruiz de la Prada, Angel Schlesser, Francis Montesinos, Javier Palacio, Amaia Arzuaga... ya en el Ecuador de esta semana de cuatro días, aunque quedan propuestas suculentas como la que siempre aporta Elio Berhanyer o David Delfín. De lo visto hasta ahora, sospecho que la crisis favorece la creación. El lujo da paso a la sofisticación de la sencillez.

Algunos datos curiosos: los leggins ultrabrillantes que llevan las modelos de la colección de Amaia Arzuaga han sido elaborados artesanalmente por unas monjas de clausura, los cinturones de Alvarado han sido confeccionados con cabello natural, y los zapatos espolón de gallo confeccionados en tiempo record por un tal Juan Antonio, maestro valenciano capaz de sacar del apuro a cualquiera.

Austeridad incomprensible en el desfile de los sevillanos Victtorio&Lucchino, digo yo, que se puede dejar atrás el volante y la jareta sin perder la esencia.

Pero tiene esto de las pasarelas -se dice que Madrid es la cuarta pasarela mundial tras París, Nueva York y Milán- algo que me fascina aún más que el despliegue de diseños y es la capacidad intrínseca de mostrar al gran público, a quienes nunca o raramente tendremos una sola pieza de esas colecciones más allá de la propia retina, que esas ideas tan originales servirán de base para democratizar la moda a precios asequibles por parte del Sr. Inditex, o lo que es lo mismo Zara, Stradivarius, Oysho, Massimo Dutti, Bershka... y el gigante oriental -léase China- capaz de imitar lo inimitable.

Casi antes de ver en los escaparates las colecciones que los grandes diseñadores muestran estos dias, empezarán a producirse en decenas de talleres de muchos lugares del mundo piezas clónicas, en las que tal vez una seda no sea de la misma calidad, pero podrá ser accesible para una estudiante de 17 años, convertida en blusa con manga jamón en color verde aguamarina... hasta en los mercadillos se podía encontrar aquel mítico traje que lució Leticia Ortiz en las imágenes de su compromiso oficial con Felipe.

Siempre se ha dicho que muchas de las grandes firmas de moda sobreviven gracias a la línea de complementos y cosmética y permufería. Solo al alcance de carteras petadas de visas
estaría la adquisición de un bolso de Loewe... pero quién no ha comprado alguna vez su clásica Esencia?

Piratería? No sé... Suelo comparar la creación de moda con la alta cocina. Lo que encarece el precio el final es una suma de precios, que pasa desde la elección de los tejidos a la elaboración de los patronajes pasando por esas campañas de marketing mastodónticas que incrementan cuantitativamente el precio de la etiqueta... al fin y al cabo, salvo para fetichistas incofesos, fashion victims o ultramileuristas
con pocas ganas de revolver en los montones, lo que el resto tiene en cuenta en el resultado final, da igual quien lo firme. Hay una premisa por encima del glamour de la haute couture... me gusta, me sienta bien y puedo pagarlo.

No nos engañemos, cuando el creador dice que su colección esta dirigida a la mujer femenina, segura de sí misma, con carácter... se les olvida decir no-mileurista, trabajadora, ama de casa y madre, por poner un ejemplo. Moda sí. Tendencia sí. Elegancia, sí. Algo que ver con el dinero? NO!


No hay más que tomar como ejemplo a una señora africana envuelta en una túnica azafrán desteñida para desenterrar el mito. No se trata de comprar compulsivamente lo que los gurús de las moda intentan meternos por los ojos... sino convertir cualquier prenda en propia, y darle la forma y la personalidad que jamás tendrá tendida sobre una percha forrada de terciopelo en cualquier show-room de la Quinta Avenida.

viernes, 20 de febrero de 2009

Carnaval



Cantaba mi admirada Celia Cruz con tremendo acierto aquello de que la vida es un carnaval... se considera que son los carnavales las fiestas de la carne, lo que en una burda síntesis se traduciría en que si el carnaval es la fiesta de la carne, y la vida es carnaval, vivimos para carnivorearnos, y lo demás, es pura - y quizás dura- parafernalia.

No en vano, con demasiada frecuencia andamos con la máscara puesta, por lo que yo abogaría que aquel que la lleva todo el año aproveche estos días para quitársela y mostrarse tal cual sea. Y se pegue el festín, por qué no!

Tienen los carnavales algo de obsceno, en tanto que se oculta el deseo tras el cartón, la pluma, la porcelana, cuando el deseo más bien debiera desnudarse y exponerse sin ataduras como en aquellos carnavales romanos, llamados bacanales, en los que en honor a Baco, el dios del vino, se daba rienda suelta al placer sexual enriquecido con alcohol y deliciosos manjares igual de comestibles que la propia piel.

No siempre los antifaces ocultan tan placenteras intenciones, creo recordar vagamente la leyenda de que durante mucho tiempo se prohibieron los carnavales por ser pasto del ajuste de cuentas, de la sordidez humana más hedionda de proferir el mal de manera más o menos clandestina.

No tengo yo alma de animadora, pero en este caso, sí querría jalear a quien ande un poco despistado a elevar el deseo a la categoría de sutileza, a dejarse llevar por los impulsos más ardientes, a hincar el diente, en definitiva, sobre esos cuellos tersos y apetecibles que se ofrecen como bocado, como alternativa a las dietas macrobióticas y a las barritas de cereales.
El sexo no engorda -al menos no necesariamente- no produce jaquecas, más bien todo lo contrario, dicen que embellece, que quema calorías, pero incluso aunque no tuviera ninguna de esas propiedades, produce sensaciones que bien vale la pena sentir con o sin máscara, con o sin el amor de tu vida.
Hoy me disfrazo de héroe, con ese traje pegado al cuerpo y esa capa maravillosa tan roja como mis mayores pasiones vitales y me dispongo, a cara descubierta, a alzar mi vuelo donde la pasión me lleve... y se me arranque la capa, la malla y la "S" a bocaos
.

lunes, 16 de febrero de 2009

Pasen y vean


Una medida cautelar adecuada sería intentar averiguar dónde estuvo el error en vez de coger un par de estacas, una cuerdecita y cercar la salita de estar. Yo no tomo medidas, tan solo la de poner la otra mejilla a tu servicio, sólo por esta vez. La mejilla de mi desparpajo (aplausos) en respuesta a la patada en el culo y a la desconfianza. Jornada de puertas abiertas, y ventanas corridas para que entre el aire y de un plumazo se lleve el olor a chamusquina. Cambio de tercio, sin acritud.

Hoy estabas pa comerte, sólo a tí se te ocurre decirme que viste un delfín y te acordaste de mi, aunque sinceramente me da igual qué o quién haga que me recuerdes, me importa un bledo, el caso es estar ahí, dentro de esa cabeza de alcornoque...

Parece que empieza a remitir el frio, que los primeros rayos de sol echan un pulso a las nubes que presagian tormenta, y al mismo tiempo empiezo a desperezarme y querer salir del letargo invernal, sin apenas darme cuenta van pasando los días... y cada día que pasa, es un día menos que queda... umm... pero si está a la vuelta de la esquina!


domingo, 15 de febrero de 2009

Calma

Léeme con calma, sin preocupación. No veas donde no hay, no digo nada que pueda dañarte, muy lejos de esa intención estaría la de advertirte de que no hace falta ser una lumbreras...

No temas, ya te lo dije antes aunque dudaras si el mensaje era para tí. Te lo confirmo. Es para tí. A veces pasa, no podemos o no queremos privarnos de decir lo que pensamos o sentimos, y eso está bien, siempre y cuando seas consecuente. No te fias de mi, y no seré yo quien intente convencerte para que lo hagas. Dicen que los caminos de dios son inexcrutables... los de internet no, aquí es muy fácil atar cabos, a veces, ni siquiera hace falta que hayan sonado campanas antes.

Déjame que te diga que el exceso de inocencia nos hace ser imprudentes, y sólo una cosa más, si me lo permites: eso que tanto temes, ser juzgada, es algo que sólo se puede hacer sobre quien está acusado, y quien lo hace se llama juez. No deberías sentirte acusada por algo que es normal, natural, precioso e íntimo... pero ándate con ojo, y recuerda el cuento de Garbancito, que iba dejando migas de pan para saber el camino de vuelta... cualquiera, puede recoger esas migas y saber por dónde andas.

Mucha suerte

Mi Maricolandia



La risa loca y ocurrente de Javi, la enternecedora insolencia de Rafa, los desfiles más sensuales de Angel, las camisas más modernas de la Pepi, la presencia de ese hombre guapo a rabiar de cuyo nombre no puedo acordarme, la estampa edulcorada del Mindun y su chico Warner, la extraña pareja formada por Tini y Phillip, el americano de Baltimore, el Parada, los granaínos - ese Fran de la construcción con aires de chulazo irresistible- y ese Lolo (moooooro) menos guapo y menos hablador, pero igualmente encantador,...

Las caipirinhas estaban más ricas en el ático, y los mojitos más dulces, sería el calor... Nos debemos algo más que un cumpleaños, se van perdiendo las buenas costumbres... las piezas del puzzle se han ido desplazando hasta dar forma a otro puzzle, otra imagen... tan distinta.

El macho chulazo ibérico debió sentir su honor herido cuando su Dulcinea posmoderna le dio calabazas y cambió la cinta de lomo por atún en escabeche. Bellas ambas, ahora algo más que compañeras, amigas y residentes en Madrid.

Viboreo en estado puro, o algo parecido, debe ser eso de chulear al contrario y morderse las uñas de puta rabia cuando lo pierdes, pero el orgullo -gay- te impide admitir que la promiscuidad no es sólo una etiqueta. Por muy piños que seas, cada cual tiene su público.

Faltaba el bussines legal, lo que faltaba! Y el negocio del ocio acabó por desarmar la estampa contemporánea, nice- trendy-megaguay de la troupe orgullosa, menos mal que no tiene cocina el bar, habría sido lo más parecido a la desquiciada vida de J.Cámara en Fuera de Carta, pero de momento no da el asunto más que para tostas de foie-gras y salmón ahumado de sobre.

Tanto Jumbo insular, ludopatía binguera y demás fases lunares, digo yo, habrán tenido algo que ver. Pero es lo que se lleva. He querido muchas veces decirte, amor, que por más que te perfumes de Fendi, vistas de Jack&Jones, inviertas en hostelería, viajes a las Scheychelles y alternes con el Duque, ser moderno es otra cosa.

No se es moderno por fuera, Sino por dentro. Ser liberal, ejecutivo, transgresor y superlocaza no es tendencia... la tendencia, debería ser, intentar que los demás nos vieran tal cual somos, no cómo nos gustaría ser, como nunca seremos, o como el "must" de la temporada dice que tenemos que ser.

Yo te quiero como eres, no me gusta el personaje en el que llevas intentando convertirte hace demasiado tiempo. Es tiempo de recesión. Una vez que empieces a vivir tu vida, la que te ha tocado, volverás a ser tú, y te encantará descubrirte, te lo juro por Rihanna.


Distintos lugar ocupa la Puri, bueno, ya no está, pero volverá... a ser posible con tacones en vez de botas, o la Amapola Oyarzun.. amapola, lindísima amapola... Mi Miguel marismeño, que dejó las pieles de Loewe para maquillar muertos, por dios, que poco glamour, o ese otro Miguel, mi miguelangelona de "sing alsemillo", del que no he vuelto a saber nada desde cayó en las redes de la anorexia. Cualquier dia de estos te llamo, cualquier día...

Me va la pluma más que a Falete! Que se lo digan a mi Jorgeja... bueno, mejor que no se lo digan, creo que le sale sarpullido cuando se acuerda de mí, aunque yo repetiría fideuá contigo mientras ponemos patas arriba el mundo del cuore después de despellejarnos nosotros mismos para volver a ser lo que fuimos... qué lejos quedan aquellos días en los que pretendías hacerme pasar por tu novia... a pesar de Blas!


Ese Juandiego de boda televisada y frustrada, con su sonrisa preciosa de hoyos a lo Manuel Bandera, o mi Rulo, Pedro-Pirolo, el chaval de la peca y su hermano barbero, el "Sensa", Paquillo... casi todos aves migratorias, aunque siempre quede lugar para el reencuentro y momento para el recuerdo.

Cada cual elige un vuelo, realiza sus piruetas en el aire, vive de la mejor o peor manera que podría hacerlo, no siempre con el plumaje de un pavo real o la lentejuela, no siempre riendo hasta el desencajamiento de mándibula, no siempre tan cerca como nos gustaría, but always on mi mind, everyone.

Nota: nada de mariliendres, las liendres para los piojos!