Un secreto deja de serlo cuando alquien te dice "no se lo cuentes a nadie, pero sabes que..." Los secretos nacen con la vocación de que nadie los descubra, aunque algunas veces, el dueño del secreto se olvida de recoger la hebra del hilo y no hay más que tropezar con ese hilo hasta llegar al ovillo, por anudado que esté.
Yo soy muy dada, dicho sea de paso, a encontrarme hilos, podría llenar varios costureros que de poco servirían al no ser muy ducha en las lides del corte y confección.
No tema nadie ni intente buscar mensajeros, por vistosa que sea la bobina, el secreto que más me gusta es el del cerdo, a ser posible ibérico, extremeño y sobre una buena cama... de patatas al horno!
Ea, si no quieres que se sepa, no lo cuentes... y si lo cuentas, no temas... del secreto, lo mejor, es lo que se intuye!
No se lo digas a nadie, pero sabes qué...
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