sábado, 29 de noviembre de 2008

Brindis


Quizás nos hacía falta, quizás fuera que necesitábamos poner tiempo y distancia de por medio, quizás...

Pero de lo que sí estoy segura es de que estoy encantada, y por eso brindo... Chocolate sexy... we love u!

viernes, 28 de noviembre de 2008

27-11-08







Viernes otra vez. Los viernes, como ya he dicho tantas veces, me ponen. Anoche, cuando me llamó mi "enana" para decirme que ya había finiquitado su historia interminable me acosté con las satisfacción de saber que el final del día había merecido la pena, y que como no podría ser de otra manera, el viernes prometía un buen comienzo.




Os diré, queridas perras, que esa llamada se produjo justo... en ese momento justo, pero una, que tiene tanto de amiga como de amante, supo llevar a buen término ambos deberes. Por fín la campurriana quedó espachurrada en el fondo de la taza. Una campurriana no da para más, o te la comes cuando te la tienes que comer, o se reblandece y se convierte en una suerte de blandiblub marrón, como la propia mierda, y viscoso... como un chicle después de una hora en la boca de un cocodrilo...




Te has librado de mi... y yo de tí... qué suerte hemos tenido los dos... yo, por perderte de vista, y tú porque te has librado de la peor de mis sonrisas... esa que podría haberte amargado la noche de mañana... en la que no habría espacio ni lugar para tí.




Mi querido y sin embargo petulante Víctor, en uno de sus impagables atrevimientos lingüisticos, arrojó una expresión para dar lugar a esa gente como tú, que por desgracia nos rodea a los que no formamos parte de tu tribu: chusmerío y calañaza.




No sé de cuanto tienes más. Hombre, chusma eres. La chusma es la gente baja. A tí, altura te sobra, y bajeza también. La mentira, el desprecio, la incoherencia, son atributos que te vienen al pelo.




Bravo por mi niña, desde luego, que una vez más (y hace ya mucho tiempo que me parecen demasiadas) ha tenido que enfrentarse a una situación incómoda, que no merecía, que no debería haber vivido.




Me siento orgullosa de tí, admiro tu fuerza, tu tenacidad, tu fé, y esa voluntad demoledora por ponerle buena cara al mal tiempo, por sacar de donde no hay, por mantener día a día esa capacidad asombrosa de seguir viviendo aún cuando la vida te da la espalda una y otra vez. Pero no te quiero por ello, sino por esa capacidad extraordinaria de llegar donde nadie podría hacerlo, y con la moral con la que tú lo haces. Formas parte de mi vida desde hace algunos años, que por muchos que sean nunca serán demasiados.




En fín...

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Desvaríos Nocturnos (y ventaneros)


Hay qué ver que razón tiene La Vasca, no cualquier vasca, sino la más perra de todas, ya sabes, nena, en eso que decías anoche de que las mujeres podemos hacer varias cosas a la vez. Y tanto!

Ayer, después de una jornada de trabajo extenuante, llegué a casa a las 8 de la tarde, que ya son horas p'al cuerpo desde las 6 de la mañana. Pongo la calefacción para que se tiemple un poco la casa, porque yo no me tiemplo hasta que llega Julio,.. no el tuyo, querida, Julio, el mes, y hay veces que ni por esas... auque este próximo Julio... más vale que tiemple bien... pero ese es otro cantar...

Decía, que una vez enchufada la calefacción y vestida de faena (léase pantalón de punto, sudadera, y calcetines gordos antideslizantes para no derrapar por la tarima), cociné unas alubias para la tartera de hoy para mi contrario, unas alacachofas con jamón para la cena de la menda, y la última porción de empanada para el susodicho, que yo creo que desde el lunes andaba soñando con ella... Claro, a todo esto, dejo que vaya arrancando el portátil nada más entrar por la puerta, que ni adsl ni leches, este router mío anda a paso de tortuga, y Jose, que no quería... ha empezado a querer y se ha convertido en okupa imbatible del ordenador... mí ordenador!

Después de cenar sale disparado como alma que lleva al diablo vaya a ser que se lo vayan a quitar, no sin antes eso sí, proveerme de todo lo necesario para que yo no tenga que levantarme del sillón y del otro ordenador, "que es más cómodo churri, con este te apañas mejor", claro cariño, me apaño mejor cuando no abres el Ares en el otro, y la partidita de mus online y el correo... en fín... lo que dios aún no ha unido... que no lo separe el wireless...


Claro, que aún está por ver (oir) que se despiporre como yo lo hice anoche-.... jejeje, ventana con la Nube, ventana con Noa, ventana con las dos a la vez, ventana con la Zalamera, ventana foro, ventana Club, ventana blog.... joer, en la barra de herramientas de mi portátil tenía más ventanas que baños la casa de la Preysler, y eso que no era de esas noches de locura, que hasta se asoma a la ventana Kapuchi para saludar, el Charrons para mandar besos, mi vecino pa decirme que él también quiere un cacho de empanada, Nilo que hay que ver "lo guapa que sales en esa foto niña" (aunque él no me odia, querida princesa), ... sí ya lo canta ElBarrio, "si a tu ventana llega la primavera... no me seas ventanera..." Ventanera. Qué palabras más chula, la adopto.

Y en esa otra ventana, a poco más de dos metros de mí, GH... y esa Almudena que tiene el ego más grande que el cuerpo (ole tu coño, chiki), y en otra ventana (la del móvil) mensaje campurriano de mi Yoly... (eres lo más, te quiero y cada día estoy más contenta de que... bueno, tú ya sabes) ...

Ventana a ventana... hasta ese momento "sexo, sudor, y toallas"... mira que las hay poco escrupulosas... yo no me veo, ni quiero verme, antes con el borriquito ese de la feria de Almería... jajaja... que no, que es broma, vaya a ser que mi admirado y sin embargo antitaurino Joangalo me encierre por zoofilia, que noooooooooooo

Pero creo que ni con una mortal sobredosis de Primperant sería capaz... y no, yo no he toreado en plazas peores ...porque no se me ocurre corrida semejante... uff... quita quita...

En esas lides andaba yo tan muerta de risa como de sueño cuando extrañado del eco de la carcajada que originó tal evento en mi mente, apareció mi chicarrón del norte con un yogur con nesquick (qué ricos ambos) y me dijo, coño, ya os vale... pobre chaval... "Pobre?... pero sí a tí te cae peor que a mí!"... Asunto zanjado y vuelta a la risa. "Churri, no dejas títere con cabeza, que si la campurriana, ahora el "toallero"... anda y que les den morcilla! Sí, sí, morcilla... sí la morcilla ya la lleva puesta... jajajaja

Perras callejeras divinas del coño... en estado de enajenación mental transitorio... si las ventanas hablaran... a la mía le tendría que coser la boca! Viva el Climalit nocturno, la risa cachonda, el "me meo", la enana cohetera, los yogures naturales, las morcillas... de Burgos, los chorizos de cantimpalo, el lomo embuchao, y la charcutería. Del cerdo, hasta los andares se dice... aunque hay algunos... que no valen na más que para sacar el muestrario (jajajaj)... y la toalla...

lunes, 24 de noviembre de 2008

De espumas, esencias y otros placeres


Te lo dedico, nena.


No sólo porque me lo hayas pedido, no sólo porque me hayas mandado la foto que ilustra esta entrada, te lo dedico porque me sale de la peineta. Aunque me gustan por igual las ranas y las vacas.


Como te iba diciendo antes que Fenosa nos haya chafado ese momento hidrosexual, una de las cosas que tuve clara nada más ver mi piso, es que necesitaba con urgencia tirar el cuarto de baño y reconstruir con la mayor fidelidad que el espacio y mi bolsillo me permitieran, un cuarto de baño que causara envidia.


Mi baño, como la mayoría, tenía su lavabo, su armarito lacado con tiradores dorados, su espejo, su bañera, su mampara, el imprescindible inodoro... y ese sanitario llamado bidet que a mí me parece de todo menos sanitario, además de antiestético. Me resulta impensable entrar en un cuarto de baño ajeno y no imaginarme a la dueña dándose unos baños de asiento o al dueño lavándose los pies justo un segundo después de tirar los calcetines al suelo. Y si algo tenía claro, clarísimo, es que yo no podría participar de esa ilusión ajena y permitir que los demás me imaginaran en baños de asiento. No!


También decidí que no quería la bañera y aún menos esa mampara no apta para según que tamaños, qué claustrofobia por dios, así que, fuera bañera, y en su lugar un plato de ducha hermoso y blanco como la nieve amurallado por unos bloques de vidrio morado que son una locura!


Pero un sueño acabó con otro. El sueño dorado de un baño de espuma -ya no digo con unas velitas de canela- sino ese espanzurramiento de carne rebosando bajo y sobre el agua, acariciado por la espuma deliciosa de un gel de chocolate blanco (los de Avon me encantan ylas bombas efervescentes de Sephora toda una delicia) o un aceite esencial de lavanda deslizándose por cada tramo de piel sumergida y emergente... umm es un sueño truncado, un capricho para el cuerpo que habrá que dejarse para baños en baños ajenos...


Decía, hablaba con Mon, de ese placer acuático, y de otros igual de húmedos, cuando me vino a la cabeza ese fotograma de la película Atame de Almodovar, en el que Victoria Abril se homenajea por partida doble con la ayuda del agua y de ese buceador a pilas haciendo snorkel en las puertas del cielo e intramuros...
Habrá que dejar esos menesteres para las habitaciones de hotel en horas de siesta, porque me niego en rotundo a volver a poner un bañera a menos que sea con pata de león y en un espacio de no menos de 20 metros cuadrados... ves? Ya se me ha ído la pinza y me acabo de ir a otra escena de película, la de Infiel... pero no hace falta que me busques la foto, querida, que me vienen a la cabeza decenas de imágenes de una infidelidad, y no sabría con cual quedarme...

Chocolomo




- Cada día estás más guapa. Déjame que te de un beso.

Mi chico estaba a escasos metros, mirando sin querer ver, pero hubo un momento en el que ya no pude evitar enredarme en sus labios y zanjar con ese beso una deuda... y enterrar de por vida todas las balas cruzadas de una guerra que yo no empecé.

Nos fundimos en un beso nada apasionado, fue un beso pausado, tranquilo, un beso muy distinto de aquellos otros que algún día nos dimos. Eso fue el sábado.



Esta mañana me desperté con otro sabor... era Abdel, ese moro precioso que se marchó sin que le echaran y volverá sin que le llamen...

Mañana... no sé...

No me preocupa mi subconsciente, ni mucho menos, pero en mis últimos sueños voy a cuerno por noche... será que desde que ví ese documental el viernes mis neuronas se distraen en la fase REM y dan rienda suelta a una suerte de deseos de los que despierta no me siento dueña.

Por suerte, al abrir los ojos, descubro que quien me abraza es mi amor y sus labios los que buscan los míos y esa frase que tanto me gusta escuchar a las 6 de la mañana:

-Cariño, no te vayas, quédate conmigo.

Claro que me quedaría, pero la obligación se antepone al deseo (a veces) y tengo que dar un brinco de la cama como poseída por el ritmo rakatanga, y pensar con la cabeza, que a poco que me entretenga ya ficho tarde. Fichar es un gesto casi alienante, pero fichar a las 7'13, además, es inhumano.


Tiene eso de soñar un capacidad misteriosa de hacerme vivir momentos inimaginables en la realidad. Aún recuerdo aquel sueño de juventud en el que Don Johnson llamaba al timbre de mi casa y aparecía con mi padre, y yo absorta, incólume, agilipollada perdida, loca por salir corriendo a la calle y decir que el rubio de Corrupción en Miami había estado en mi casa porque trabajaba con mi padre. O aquella noche que me repasé a mi Miguelito (Bosé) en contra de cualquier indicio de homosexualidad. Madre mía, que noche la de aquel sueño, que ese hombre no dejó parte alguna de mi cuerpo sin recorrer con su lengua.

Chocolomo en estado puro.

Conozco mucha gente que dice que no sueña, y otra mucha que no lo recuerda, bueno, pues yo tengo varios sueños, los recuerdo casi siempre, y a veces hasta me alegran la vida. También es cierto que en sueños he vivido situaciones menos placenteras por no decir angustiosas, pero claro, me quedo con los que me interesan, hasta a veces, he probado a intentar soñar algo... y lo he conseguido!


Dicen que el sueño está relacionado con los pensamientos, de modo que de saber interpretarlos podrían servirnos de ayuda, digamos que son como pistas que nos deja el subsconciente, y aquí es donde viene lo gordo. Porque claro, una cosa es que en un momento determinado, tengas un refregón onírico triple equis con el macizo de turno... pero esta racha... esta racha es pa que me estudien!


Claro, así me pasa, que me levanto más cansada de lo que me acuesto, toda la noche trajinando... así no hay quien pueda.


De poder elegir, esta noche cambiaría un 69 por unos masajes menos íntimos y más relajantes, que mañana echo horas y no tengo yo la almeja pa tanta fideuá... así que Morfeo, haz el favor de ser indulgente conmigo y déjame caer en tus brazos (y en otros) martes, jueves y sábado... el resto de la semana, ya voy servidita con lo mío.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Campurriana

Nunca me has caído bien y nunca has hecho nada para que cambiara de opinión, casi al contrario, a pesar de que yo hiciera el agotable esfuerzo de darte una oportunidad tras otra aunque esas oportunidades no fueran para mi. No te puedo comparar, bueno, sí podría hacerlo, pero saldrías perdiendo, pero del mismo modo que si no lo hiciera.

Fíjate, que tenías muy fácil ser con ella algo más solícito que Carlitos, pero nada. No has hecho más que cagarla una y otra vez con esos desprecios que casi me duelen tanto como a ella. Estabas avisado, a veces, donde no llega la sangre llegan otros hilos. No te quiero ni en pintura. Lástima que entre Vallecas y Valdemoro no haya 600.000 kilómetros de distancia para que casi no existiera la posibilidad de que algún día pueda toparme contigo, porque no quiero verte a una distancia menor que esa. Si fuera posible, hasta pediría una orden de alejamiento, fíjate lo que te digo. Tu sola presencia me incomoda.

Es que ni quiero enterarme de qué es lo que hay detrás de esa cara de campurriana -aunque el bautizo llegó tarde, nadie podría haberte puesto mejor nombre- ni pienso hacer nada por saberlo, pero a mí, querido (lo de querido es sólo una forma de hablar) no me la das.

Sigue con tus arrugas y esas dobleces que hacen de tí un ser absolutamente turbador y peligroso, fíjate, a pesar de esa cara de torta de harina, de paleto inofensivo, de gilipollas. Ya lo he dicho.
Vuela. Olvídate y pega la vuelta, please, no pongas las cosas más difíciles, que ya me encargaré yo de que no parezca una desgracia, porque no lo es. Qué va, es lo mejor que podría pasar. La mejor forma de no celebrar ese aniversario que nunca debió existir, fue que no vinieras, en eso estoy contigo, pero siempre y cuando eso signifique que no volveré a verte el pelo, que por cierto, chato, a ver si te pegas un tinte, si quieres, te mando a la peluquería de mi Angelito, el mismo que te bautizó, que te va a dejar niquelao... ah, no... que en mi barrio no queremos gente como tú, y mi zalamera no tiñe a fantasmas del tres al cuarto.. así que búscate un Marco Aldany... o mejor aún... cómprate un bosque en Bulgaria, y te pierdes, y que te busquen tu puñetero padre y la Rosichu, si es que tienen ganas.

No me he quedado tan a agusto como si hubiera podido decírtelo a la cara (cara de campurriana, te lo han dicho alguna vez?), pero claro, para eso, hay que tener güevos, y tú, hasta donde yo se, andas escaso de eso, tanto como de otras cosas... y me callo... pero sólo por ahora... porque tengo una empanada en el horno y cosas mejores que hacer que seguir hablando de tí... pero vamos, que si eres tan listo para interpretar una mirada como para jugar con los sentimientos de la gente, no te habrá costado nada ver en mis ojos la naúsea que provoca tu presencia y esos gestos, tan tuyos, tan ruines, tan de quinta, tan... que te pires, chaval!

viernes, 21 de noviembre de 2008

TE VIE(R)NES CONMIGO?


... Son lágrimas de cocodrilo las que no se ven? A qué huelen las nubes? Por qué tú cuando yo...? Por qué los viernes me ponen... y los lunes me quitan? Por si acaso, hoy me desquito, que no es lo mismo desquitarse que desquiciarse, aunque hoy bien que me gustaría desquiciarme aunque fuera desquitándome de una espina (o varias)...


Ay vida perra! Ay pellizcos que violetean la piel -que se lo pregunten a la señoritinga Viole(n)ta S.-, y hay otros "mazorcazos" que boicotean los sentidos y los nublan por estrofas... uff... ese momento... "pero algún día pagaráaaaaaaaaaas todo el daño que me "hisiste", hijo de la gran chingada que diría el Mijo, ("en Colombia no hay tomates") o más castizo, directo y expresivo, qué hijoputa! No es que el tema en cuestión me guste especialmente, y eso que habla de cuernos y a mí lo de la caza ni me quita... ni me pone... o si? Pero la defensa vengativa del cornudo apaleao en la voz de Martínez tiene su gracia. Mucha.


Venganza chichera del cuerno patrio en toda regla, del español macho-piscinas otrora chulo-merendero, de connotación "estesopajariana", los cuernos españoles, decididamente sientan bien, siempre que no se los pongan a uno, claro.


Hay algo del mundo rumbero que me encanta, qué ratico más rumbero echamos una noche la vasca y yo a base de estribillo, desde el más chutes no, no, no... al yo quiero a Mai, pasando por esa historia de culebrón que era la historia de Juan Castillo, que bien podría el venezolano con nombre de ruso, apellido de Oñate y pluma de avestruz haber escrito un culebrón es sus tiempo de guionista caraqueño...


Yo, que soy mujer de pocas creencias, he de admitir la fascinación que esa frase tremenda del "señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme" causa en mí.


Joder, si no me hice creyente escuchándola a aquella edad en la que las tetas crecen más rápido que una mata de marihuana, no creeré jamás. Es una frase absolutamente divina. Cúanto me gustaría encontrar a alguien que con una sola palabra pudiera sanar la ira, o algo más habitual y práctico aún, ese dolor de riñones que se apodera de mí cuando llegan los pintores... la regla, vamos...


Menos mal que cada cual tiene sus dioses menores, dioses carnales y dioses cotidianos, que no salvan las penas con una palabra, pero alivian con un "cariño, tómate un ibuprofeno". No es ni tan divina ni tan etérea la frase... pero es que es imposible que un medicamento suene a música celestial, a menos que sea el "dalsi" o como coño se llame esa pócima infantil cuyo nombre me fascina casi tanto como una piña colada.


En fin... guardaré mis dioses a buen recaudo... visto lo visto...va a ser verdad que soy divina... pero sólo porque me codeo con el cielo casi tanto como con el infierno... y de demonios ando tan bien servida como de ángeles...


Hasta una nube con cara de ángel, que ya tiene guasa...






miércoles, 19 de noviembre de 2008

domingo, 16 de noviembre de 2008

Heineken & the people (III) Sin censura

A media mañana llamada de Nube para ir preparando el terreno, todo un campo de barbecho, todo hay que decirlo. Había enviado un par de sms a mitad de la semana anterior ofreciendo media pensión al niñato y su chica, con respuesta de agradecimiento, ya que estaban hilvanados tales mesteres.

El mismo sábado, mi pobre contrario con un flemón del tamaño de una teta venturosa, decide que sea mi cuñado el que nos lleve a esa calle con nombre de Nube, y que tantos recuerdos me trae de mis años de comercial en la Plaza de España. Ay Montse (otra Mon), qué recuerdos... las tortillas del Nebraska, las sobremesas en el Tankas, los desayunos en el Museo del Jamón... y aquellas primeras horas de la tarde rastreando en los periódicos la risa cruel, con mariconera incluída...

Una vez allí, nadie conocido en la cola... dentro de la sala, caras conocidas... y algunas que no conoceré aún a fuerza de toparme con ellas...

Nubecita chisposa, quizás ahogadora de penas, algunas mayores que otras... hubiera preferido estar más tiempo contigo que conmigo a solas... pero mujer, no parabas quieta ni un segundo, y soy menos estática de lo que aparento, pero el bote sincopado no va conmigo...

Mon, siempre cariñosa, en algún momento me pareció verte naúfraga... y quizás tu no me vieras, pero también yo -o solo yo- me sentí a la deriva en más de un momento... he de admitir que desde este instante me propongo fechar esa café antes de caduque la intención.

Charrons... la hechura ubriqueña y el acento janeiro me nublan nada más verte... si no fuera porque pienso, que cualquier día me costará menos entenderte que entender a otros a los que conozco más aunque pareciera que no conozco de nada. Ya me contarás que te pasó con Gallardón y por qué os echaron de la habitación... y si una cosa tenía que ver con la otra... quién sabe... jajaja... Otro café me aguarda contigo para desplumar gallos morones.

Susana, hija, de yaya emocionada a repartidora de estampas... te ví triste ayer, mujer, por más que me dijeras que habías cumplido otro sueño... no sé... pero me cuesta creer que un sueño se cumpla y aún así no consiga borrar por un instante ese velo de amargura que te cubre.

"No puedo con la falsedad, no puedo con la falsedad..." letanía llorosa de Silvia al poco de acabar el concierto... no sé a qué falsedad te refieres... hubo tanta! Pero me gustas más cuando ries que cuando lloras aún cuando ambas cosas te cuesten lo mismo... la misma la misma cara que puso aquel cuya muerte deseabas en tu brazos en el patio de la cárcel, es la misma que puso su sancho panza particular cuando en una amago de locura controlada te nos descueraste y a golpe de pandero bailón y tanga churretero improvisaste el corrillo más absurdo y divertido de la parte de atrás de la Heineken. Por dios, que porculo con las cajas y los golpes, y los coches aparcando, y qué frío, y qué asco, y qué sensación más rara..., floripón! Por cierto nena, viniste andando... o en moto?

Pili, como ye ta dije otra vez, mucho más guapa al natural... y en todo momento pendiente de Susana, y solícita y amable... en ambas ocasiones me he quedado con las ganas de hablar contigo fuera de las prisas y de los protocolos... a la tercera, seguro.

Anzony, bonico... pirulí valenciano, esas piernas por dios... qué tió más grande, al final me salí con la mía y conseguí la foto del punto y la i... aunque a decir verdad, los dos sois un punto... y aparte...

Negro y Silvia... fue un placer conoceros... A ver si ella se anima a esto del "interneten" y echamos unos ratillos como el de la bajada al baño... jejeje... aunque no nos topemos con el Bao cambiando el agua...

Raquel Naval, Rocio, Marym, Sarita, Hijoputativo, Markos, IvanHidalgo, Suances, Monik, Sony, Joaquín -por ese secreto desvelado acerca de mi perfume más de una habría pagado-, Tania, Lourdes, Jasón... Ese Bellido petaquero y ese arte!

Ya me enteraré si alguien quiere contarme después de mi crónica forera, si hubo karaoke o no... otros tuvieron otros planes...

Abascal 9, oí decir a alguien que le mordía los labios a una cita improvisada... y no fue la única... ese momento reencuentro... jejeje....qué bueeeeno... casi 5 kilos más de reencuentro, que no son lo mismo que 5 kilos de coca...

Tengo una charla pendiente que promete... el messenger estos dias... está que arde...

Por cierto, nena... no me vuelvas a pedir que te haga una foto con un fantasma... me dan miedo las apariciones... hay muertos, que donde mejor deben estar, es bajo tierra...


Heineken & the people (II)


Este no pasará a la historia de Medina como uno de sus mejores conciertos. Escenario minúsculo, a una distancia excesivamente corta del público, aforo más que aceptable y más bombo que platillo.


Como viene siendo habitual, ninguna novedad en el set list. Parece que el cambio sólo llegará con el nuevo disco, ya en capilla, como suele decirse.
Noche de despedida de Bao, gélida despedida, a mi parecer, sólo resaltada con un abrazo por parte de M.Martínez. No sé si se merece una despedida así, y si era de esperar otra, pero al menos a mí me ha resultado escasa por no decir inexistente...


Se ha visto empañado tan esperado directo por un corte de sonido que apenas Reyes ha podido salvar a golpe de baquetas... pero se alargaba demasiado como para seguir acompasando una interrupción que no debería ser inexplicable y se finiquitó con un consabido "cosas del directo".
Un directo debería tener esas cosas (o no) y otras. Es inadmisible torcer el morro delante de esas personas que han (hemos) pagado más de veinte euros por una problema técnico. No es ni mucho menos para pedir la devolución de la entrada, como alguien gritó a mis espaldas... pero sí para disculparse dignamente en vez de poner cara de perdonavidas, querido...


Colaboración en uno de los temas, de la voz de Estirpe (léase el hijo de Manuel Martínez), y en otro, de una tal Carolina (creo)... ya aquí me pierdo...
Salvo la parte personal, la del reencuentro con caras más y menos conocidas, hoy pareciera que el karaoke no estaba fuera, sino dentro. Sale caro este karaoke a pesar de que las cocacolas (de grifo) estaban a tres euros y los baños casi limpios... decía Martínez, no recuerdo a cuento de qué... que la vida es una noria... no le falta razón... tan noria es la vida, que a veces, de no ser porque en el cestillo de arriba o en el de abajo hay caras que con sólo mirar producen alegría... pensaría que a la noria le falta algo de engrase, no sé, quizás una puesta a punto... es normal que con tanto rodaje se acabe atascando, casi siempre en el mismo sitio... hay piezas que empiezan a chirriar... aunque haya otras que funcionen divinamente.
Hasta los solos de hoy me han parecido algo pobres y deslucidos. Suele pasar cuanto mayor es la espectativa.
Se estira tanto el chicle que acaba haciéndose pedazos para anidar en los rincones de la boca... ya va siendo hora de ver algo nuevo. Lo que veo, y escucho me gusta, pero empieza a aburrirme soberanamente que no haya espacio para la sorpresa...
Martínez bien, emotivo, divertido... Bao, como un chaval en el día de fin de curso... Escudero... dónde estaba hoy Escudero?... Reyes y su camiseta del Córdoba... Estoy con Martínez en que el mayor aplauso de hoy lo merecía el público, más si cabe para los que han recorrido varios centenares de kilómetros para ver un concierto prescindible.


Imprescindible esta noche ha sido el público, vamos "the people"... como anuncia el título del post... y ahora...


Que empiece la lluvia...




PVC


... o lo que es lo mismo, plástico. Bajo las siglas de PVC se esconde una combinación de petróleo y sal que dan lugar a ese material que se reblandece ante la acción del calor, puede moldearse fácilmente, y una vez frío recupera su consistencia habitual tomando nueva forma.


Estamos rodeados de PVC. Desagües, aliviadores, canalones, ascendentes, bajadas... vamos, que no hay conducción que se precie que no esté hecha de ese material, por el que trasncurren de diferente manera aguas sucias, heces, micciones, y demás restos orgánicos, desde un vómito hasta el sémen amaizenado tras diez minutos de paciencia contenida.


Está visto pues, que en esas lides evacuatorias, el PVC cumple su cometido a la perfección, siendo capaz de recomponerse y parecer casi aséptico aún habiendo dado cobijo a ese trasiego de líquidos, sólidos y algún gaseoso sin el menor signo de debilidad.


Nada que ver con esos otros materiales más nobles y más humanos, aunque a veces se me olvida que el plástico no tiene corazón. O quizás sí, un corazón de plástico. Por fortuna, mis labios no han probado besos con sabor a petróleo... a menos que en un proceso de reencarnación incomprensible alguna boca recauchatada otros días hubiera sido una boca carnosa y templada..., quién sabe...


Sale del plástico cuando se calienta y arde un olor que me resulta irrespirable, un humo negro y persistente que ensucia todo cuanto le rodea y una imagen de decrepitud que me acerca a la naúsea, así, tan arrugadito, tan amorfo, tan retorcido... y si no te lo crees o no eres capaz de imaginarlo, ponle al plástico del que te hablo forma de fiambrera achicharrándose al calor de un microondas...


Dicen que tienes veneno en la piel... y es que estás hecho de plástico fino...

viernes, 14 de noviembre de 2008

La vida, no siempre es bella...

Al menos no como la pintan. Realmente hay situaciones en las que el hecho de intentar adentrarse en la vida de alguien que apuesta por perder la suya ya es complejo. He visto estos días en la caja tonta, a colación de la polémica suscitada en el Reino Unido con el tema de la eutanasia y de la menor que con coherencia abrumadora relataba su historia... es duro emitir una opinión, cuánto más llegar a tomar una decisión de esa calibre.

Por nada del mundo quisiera tener que verme en una situación parecida, pero si es cierto, que del mismo modo que alguien de manera más o menos furtiva pueda tener la posibilidad de acabar con su vida con un tiro directo al paladar o una soga, no debería serle negado ese derecho esencialmente intrínseco del ser humano a quien solicite dejar de existir.

A nadie se lo ocurrirá llegar a ese extremo -en su sano juicio- en mitad de una gripe viral o en los prolégomenos de una menstruacción fastidiosa. Hablamos de gente que no puede elegir su forma de vida porque la salud se antepone a ese derecho y priva la capacidad de subsistir más allá de un respirador, por poner quizás el ejemplo más popular.

El suicidio, por cacofónica que resulte la palabra, se diferencia de la eutanasia en que la persona y autor son el mismo... simplificando mucho, claro está. Es un tema que se presta a tantos matices como casos pueda haber en una situación límite.

Los derechos, la elección personal, no deberíar ir ligados a cuestiones políticas, religiosas, morales y esa ligazón es la que hace que el tema resulte tan espinoso.

La vida puede no ser bonita para Paris Hilton, nietísima caprichosa y friki del maganate hostelero a pesar de su melena rubia, sus piernas flacas a la par que jugosas y su abultadas y seguro que múltiples cuentas bancarias... se me ocurre pensar en esa otra adinerada mujer Cristina Onassis, que siempre me pareció el ejemplo más flagrante de pobre niña rica.. que decide poner fin a su vida nada bella a pesar de la abundancia...

La belleza de la vida, al menos para mi, radica en poder ducharme sin tener que depender de nadie, poder elegir entre dar un paseo o echar una siesta, saborear una onza de chocolate sin pensar el lugar que esas calorías formarán parte de mi ya de por si opulenta estampa, ver incluso la mirada de aquellos cuyos ojos se convierten en amenaza, oler un guiso o la última creación olfativa de Elisabeth Arden, superar el fin de mes, disfrutar de la compañía de mi gente sin tener un motivo especial de celebración...

Debe ser muy difícil tener que prescindir de esa cotidianeidad tan simple y hermosa... y más difícil aún, no conservar las ganas de vivir suficientes para esforzarse en intentar cambiar algo que es clinicamente improbable...

El derecho a la libertad... también debería aplicarse para poder ser libre de elegir la vida o no vida de cada uno... o a propiciar la llegada al mundo de una nueva vida, como el que fue bautizado el "primer hombre embarazado", quien acaba de anunciar su segundo embarazo

viernes, 7 de noviembre de 2008

Sabadolunear


Propongo despejar la leyenda negra que pesa sobre los lunes y hacer de ellos la prolongación del fin de semana, y mira que me ponen los viernes, inicio presumiblemente ocioso e insereno del fin de semana, a pesar de que a los viernes les suceden los sábados, los domingos... y los lunes que propongo colorear.


Lo haré sin falta y sin más dilación este lunes que me acecha. Acaso los lunes no hay miles de personas en el mundo almorzando langosta thermidor, brindando con Möet Chandon, sesteando apaciblemente, disfrutando de una montaje teatral, uniendo sexos en camas de multipropiedad privada?


Los viernes son a mi recuerdo como algunos olores que forman parte de mi memoria olfativa. Para esto de los olores soy bastante compleja. A pesar de que no soy mujer fiel a los aromas. Recuerdo el olor de las gomas borrar de Milán de nata, que ni borraban tan bien como prometían, ni realmente olían a nata. Por cierto, a qué huele la nata? Pero hay un olor que en mis sueños más imposibles, me imagino intentando emular entre alambiques y frascos de alcohol, y no es otro que el de los pimientos verdes retorciéndose en una balsa de aceite hirviendo... El olor de pimientos fritos, junto con el de las coladas que se exhiben en fila india sobre las cuerdas de los tendederos de los barrios de toda la vida, son capaces de retrotaerme a mi más tierna infancia.


Ni que decir tiene que hay otras fragancias que me hacen perder la cabeza (y parte del sueldo), y aquí toca hablar de mi gran último descubrimiento, un tentador frasco joya que encierra una suerte de secreto sensual, sexual y efímero... aunque mientras dura sobre la piel produce efectos de los que empiezo a recoger frutos... Estoy encantada con esta fórmula de la que me siento descubridora única, de ahí que me resista a desvelar su nombre... al menos, hasta que encuentre otra que supere el efecto hipnotizador de este líquido sublime.


Hay personas que huelen mal, y las hay que no huelen a nada, lo que me causa más sorpresa aún. Es terriblemente increíble que en los tiempos en lo que vivimos haya gente que no huela a nada. Los hay que huelen a chupatintas, a dinero, a sudor, a sexo, a limpio, a corderazo, a campo, a ciudad, a puta barata, a desgracia, a poder, a vinacho, a lujo... pero no oler a nada???


Otro de los recuerdos más vivos de mi infancia es el del olor de mi abuelo, ese olor que me atrapaba cada vez que me acercaba a darle un beso. Mi abuelo olía a ropa recién planchada. Siempre. Indefectiblemente. Mi abuelo era adorable. También mis abuelas. Una de ellas fue la precursora del reciclaje, aún sin ella ser consciente. Recuerdo, hablando de olores, el olor de la sosa mezclada con el aceite que ella convertía en jabón en el patio. También era capaz de convertir cazos en jarros de agua, pañuelos en monederos... y una simple clara de huevo en deliciosos mimitos flotando sobre unas natillas inmejorables. Por cierto, mi abuela olía a peluquería. Si, a esa mezcla embriagadora de lacas, ampollas y mascarillas. La otra olía a buena persona. Y a bebé. Quizás porque los últimos años de su vida, su cabeza era lo más parecido a la de una niña de 5 o 6 años.


La Monroe, en un conato de irresistible femineidad, apenas esbozando un frase fue capaz de hacer la mejor campaña de publicidad de Chanel nº5, fragancia que nada agrada a mi gusto, por cierto. "¿Qué se poner para dormir?... Sólo unas gotas de Chanel..." aquella frase mítica bien valdría que la firma hubiera erigido estatua a la auténtica ambición rubia.


Nada que ver con esa otra mujer voluptuosa cabalgando sobre una moto, embutida en plexiglás, buscando a Jacks...


Qué horror, siempre he pensado que el tal Jacks huele a chorvo con calcetines blancos, a hortera de discoteca, a chulo-playa, y que se avalanzaría sobre la motera como un cuervo nada más verle la cremallera.


Yo apuesto por lunes distintos, con o sin perfume.


Lunes de lujo cotidiano, de pasiones furtivas, de macho descalzo, de siesta a deshoras, de móviles apagados, de mariposas de quinceañera. Desde luego, esos lunes tienen muy buena pinta. Y huelen mejor que cualquier perfume, aunque, me pondré un par de gotas en las zonas de mayor pulsión, por si las moscas...


Ya son ganas de cambiar el principio de la semana... ya lo cantaba la reina del petardeo ochentero, Paloma San Basilio, "hacer del lunes, otro sábado"... eso es sabadolunear, en mi argot, en mi inventario de palabras imposibles... en mi mente...


jueves, 6 de noviembre de 2008

Voy a mil




Esa sensación que tan bien conozco y aún así me gusta vivir con cierto asombro. A veces, la antesala es mucho más confortable que el salón, al igual que hay postres más suculentos que el mejor primer plato del mundo. Por eso he decidido no comer un día de estos... prefiero aguantar el hambre hasta que se convierta en un rugido feroz insaciable, así, saborear el primer bocado será un placer para los sentidos y la mejor ambrosía para el paladar más exigente... La prisa y la calma no tienen por qué ser conceptos antagónicos... Quiero pisar el acelarador, y una vez alcanzado el punto más alto detenerme en ese instante y convertir cada milésima de segundo en un momento inolvidable que me acompañe casi siempre, al menos casi siempre que sienta que es necesario recordar para vivir.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Carta a Pepe Zum(Bao)


Una vez confirmada la noticia de tu marcha he de admitir el escaso asombro que me produce, aunque la falta de sorpresa no está reñida con un desaliento relativo, ése que supone prescindir de tu magia en lo que siempre se me antoja breve: un concierto de Medina Azahara.


En todo ese tiempo, a fuerza de verte aprendí a admirarte, y a reconocer errores, y a disociar la realidad del deseo. El deseo es que no fueras mejor que aquel cuyo lugar ocupaste, la realidad es que a nivel creativo no deberías admirir comparaciones. La tuya, seguramente, será una huella menos sútil de lo que esperaba, como no podría serlo de otra manera. Dónde se ha visto que a su paso un huracán no arrase la orografía de su trayectoria! Músico satélite de órbitas distintas, mercenario impagable a merced de tu antojo, alquimista inclasificable, y auténtico. No es pena lo que me causa tu despedida, sino envidia.


La libertad como principio es bien escaso, los cinturones que la sociedad nos impone a veces hacen que resulte harto difícil deshacerse de ataduras. Ante la comodidad y el encasillamiento muestras tus dotes de escapista y consigues romper con todo, hasta romper contigo, y recoges tus propios pedazos para reconstruirte como si fueras un cubo de Rubick, un color a cada lado, una combinación extenuante de posibilidades. Es la tuya una inquietud inquietante, quizás no apta para protocolos y mucho menos para el sedentarismo artístico, es el tuyo uno de esos culos inquietos que siguen las órdenes que en la azotea son casi siempre más turbadoras que una brisa tenue, al menos eso me parece a mí.


Quizás por eso intentes sujetártela -la cabeza- con ese pañuelo que siempre he tenido tentación de pedirte, incluso quitarte. Nunca he sabido cómo hacerlo sin parecerme a otras bocas pedigüeñas, ya ves, no soy demasiado fetichista, pero hubiera querido verte sin él por ver si se te escapaba alguna idea y la cazaba al vuelo como el que mata chinches con los pulgares. Quizás no sea la carta de despedida que hubieras querido que alguien te escribiera, será porque en cierto modo, me pasa un poco como a tí, que huyo de los horarios establecidos, de las reglas, y por eso a esta carta nada convencional, por faltarle le faltan hasta los sellos: el de correos y el mío.


Me dice una cómplice que desde que he cambiado de casa, he mermado en elocuencia y seguramente tenga razón. La felicidad es mucho más insulsa que esos otros estados carenciales del alma mucho más fructíferos... Terminaré esta carta con un párrafo extraído de la primera carta que te escribí: "A veces pienso, porque no te conozco, que en cualquier momento te irás como has venido, porque en tu vuelo trepidante intuyo alma inquieta, y porque mi pensamiento es tan libre como la libertad sin ataduras en la que te imagino" Quien sabe, quizás algún día emule tu gracejo de "birlagüiskis" y me ponga por montera tu pañuelo. Cuídate. Nos vemos en El Excalibur... por decir algo...

sábado, 1 de noviembre de 2008

Heineken & the people



Descuida, Nube angelical, que me llevaré el abanico para sofocar los calores, que se avecina bochorno. Iremos Azu y yo, aún no sabemos si en compañía de María y Mario, quizás vayamos juntos para sacarle partido a esa jugosa plaza de garaje en Tribunal, y quizás nos veamos allí, sea como sea... ahí andaremos.


Queda más de una asistencia sin confirmas, o sí no que se lo pregunten al primo... aunque no sé yo si el primo está para muchas preguntas.

Será, espero, una noche especial, cada cual tiene sus motivos, pero permitidme que reserve los míos, al menos de momento... quizás tenga algo que celebrar, quién sabe... hay cartas que dan muchas vueltas, pero la vida da más vueltas que cualquier carta, por muy giratoria que sea.